Con T.I.C, buscamos la escena fundante en el pasado, es decir, la escena origen del suceso traumático. Lo habitual es, que cuando una persona viene a consulta, traiga un síntoma ubicado en el cuerpo o una historia narrada, pero el origen de todo esto, es lo que juntos y con la ayuda de las T.I.C vamos a buscar, ya que ahí comenzó todo y si no es sanado, el síntoma presente seguirá apareciendo de otras formas diferentes, para que llegue el momento de hacernos conscientes y por lo tanto poder ser resuelto.
Como utilizamos la herramienta en cuestión.
Recogemos los siguientes datos del problema que vamos a trabajar:
- Emoción
- Creencia negativa.
- Sensaciones físicas.
Como recurso que acompaña al proceso, es fundamental la relajación o visualización guiada, con toma de conciencia de cuerpo, emoción y donde puede localizarla.
Una vez que la persona ha conseguido conectar con el proceso, vamos a pedir que se centre en la sensaciones físicas y vaya hacia atrás en el tiempo a buscar la primera vez en su vida que tuvo las mismas sensaciones y guiada por el hilo conductor de la sensación, ver qué es lo que va apareciendo por su mente.
Cuando más atrás en el pasado podamos ir, cuanto más consigamos flotar hacia el recuerdo más antiguo, más cerca estaremos del origen del trauma y en este camino de flotar hacia atrás, hacia el pasado, vamos a ir encontrando también otras escenas, que denominamos recuerdos alimentadores o huellas de memoria que es muy importante trabajarlas, para que así todo pueda quedar resuelto durante el tratamiento.
Con las T.I.C, trabajamos pasado, presente y futuro, instalando recursos que sirvan como herramientas para el paciente.
Es imprescindible abordar las tres etapas de la vida, para asegurarse de que todo el problema o trauma ha quedado procesado en todas las etapas, pasado, presente y futuro.